

Por Jorge Bullemore, PhD Profesor asociado / Investigador / Consultor de Empresas
En una reciente encuesta que realizamos en LinkedIn, los resultados fueron reveladores sobre la realidad del uso de CRM en las empresas. De los encuestados:
A primera vista, el dato del 57% parece alentador, pero si sumamos el resto, vemos una brecha crítica: Un 44% de las empresas, a pesar de contar con la herramienta o reconocer su importancia, no la utiliza de manera consistente.
Aquí radica un problema fundamental que le cuesta millones a las organizaciones: el CRM es mucho más que un software, es una disciplina de trabajo.
El problema real: No es el software, es la disciplina
La tecnología por sí sola no resuelve problemas comerciales. Un CRM mal implementado, o peor aún, ignorado, se convierte en un gasto innecesario en lugar de un motor de crecimiento. Tener un CRM y no usarlo es como comprar una suscripción al gimnasio y nunca ir: no verás resultados por ósmosis.
Las empresas que caen en este problema suelen enfrentar 4 barreras comunes:
Las 4 prácticas de las empresas que sí rentabilizan su CRM
Ese 57% de empresas que afirma usar mucho el CRM no solo “tiene el software”, sino que lo ha integrado en su ADN operativo. Han logrado transformar la información en acción.
¿Qué hacen diferente?
El verdadero reto: Transformar la cultura comercial
El CRM, bien implementado, permite una gestión comercial predecible, ordenada y efectiva. Sin embargo, para que esto ocurra, es necesario cruzar la frontera entre la intención y la acción.
Las empresas que hoy lo usan poco o nada tienen una gran oportunidad por delante: transformar su cultura hacia una más sistemática. Para eso, la tecnología es solo una pieza del rompecabezas; la clave está en la gestión del cambio, la capacitación y el liderazgo.
¿Tienes el software pero te falta la estrategia?
No dejes que tu inversión tecnológica se convierta en un gasto vacío. Si necesitas alinear a tu equipo y establecer una cultura de uso real del CRM, [agenda en nuestro apartado de contacto un diagnóstico de adopción tecnológica y eficiencia comercial].